Cómo el ejercicio puede mejorar los grados escolares

Como padre, es posible que desee que haya una solución rápida para las malas calificaciones de su hijo. Tutores y gráficos de incentivos pueden ser parte de la solución, pero podría haber otra manera de mejorar el rendimiento académico. Aumentar el perfil físico de su hijo con ejercicios regulares podría ayudar a su logro en el aula.

Cómo funciona

La aptitud física parece correlacionarse con el rendimiento académico, pero los investigadores no están seguros de por qué o cómo. El ejercicio al parecer incrementa el flujo de sangre y oxígeno y mejora la función cerebral, facilitando el enfoque, la memorización del material y posiblemente evitar cometer errores en las pruebas. La actividad física también inunda el cuerpo con ciertos químicos que mejoran el estado de ánimo que pueden hacer que el aprendizaje sea más agradable. El ejercicio también puede mejorar la autoimagen de su hijo y podría ayudar a mitigar los efectos del estrés social y académico. Cualquiera que sea el mecanismo, la aptitud cardiovascular parece ser un predictor significativo del éxito académico, según una revisión de la literatura que aparece en la edición de “Journal of Pediatrics”.

Lo que puedes hacer

Los niños deben recibir por lo menos 60 minutos de actividad física diaria, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esa hora se puede dividir en pedazos del tamaño de una mordedura, ya que incluso ráfagas cortas de actividad durante el día parecen ofrecer algún beneficio académico. Anime a su hijo a hacer ejercicio durante el recreo en lugar de sentarse al margen. Recuérdele que los juegos tradicionales -como etiqueta, salto de cuerda, escalada en equipo y carreras corrientes- probablemente despertarán su cerebro y la ayudarán a quedarse quieto en clase. Trabaje con los funcionarios de la escuela para asegurarse de que los niños tengan opciones de juego al aire libre seguras y que los monitores de recreo estén entrenados para motivar a los niños a estar activos. Después de la escuela, limite el tiempo de televisión y anime a su hijo a tomar ciclismo o trotar o asistir a una clase de baile.