Riesgos para la salud asociados con la sucralosa

Después de ser estudiado durante más de 20 años, la sucralosa de edulcorante artificial fue considerada segura por la Food and Drug Administration. Este edulcorante no calórico se utiliza en una amplia variedad de alimentos, incluyendo productos horneados, postres congelados y bebidas. Aunque la mayoría de las pruebas científicas han demostrado que la sucralosa es segura, algunas investigaciones han indicado que existen riesgos potenciales para la salud asociados con el edulcorante popular.

Todos los edulcorantes artificiales pasan por rigurosas revisiones de seguridad antes de que sean aprobados para uso público. La FDA concluyó, después de revisar más de 100 estudios sobre su seguridad, que la sucralosa no plantea ningún riesgo para la salud humana. Gran parte de la preocupación por la seguridad de los edulcorantes artificiales se deriva de otro edulcorante artificial, el ciclamato, que se cree que causa cáncer en los animales y ha sido prohibido desde 1969. Un reexamen posterior, sin embargo, demostró que el ciclamato es una sustancia no tóxica.

Aunque no hay pruebas de que la sucralosa cause cáncer en los seres humanos, el Centro para la Ciencia en el Interés Público, o CSPI, informa que el edulcorante artificial todavía puede representar un riesgo para la salud. En 2013, la organización rebajó su calificación de seguridad para la sucralosa de “seguro” a “evitar”, después de la liberación de un estudio independiente italiano que encontró un posible enlace en ratones entre la sucralosa y la leucemia. Hasta que el estudio pueda ser revisado, el CSPI recomienda que los consumidores eviten la sucralosa. Sin embargo, la organización todavía recomienda que los consumidores beben refrescos dietéticos endulzados artificialmente en lugar de refrescos azucarados con azúcar, que representan mayores riesgos para la salud.

Una de las razones más obvias que la gente elige edulcorantes artificiales sin calorías sobre el azúcar real es evitar las calorías adicionales que pueden conducir al aumento de peso y problemas de salud relacionados. Sin embargo, según una revisión publicada en el “Yale Journal of Biology and Medicine” en 2010, los edulcorantes artificiales no satisfacen al cerebro de la misma manera que el azúcar real lo hace, lo que puede conducir al consumo excesivo. La revisión señala que varios estudios a gran escala han encontrado una correlación positiva entre el uso de edulcorantes artificiales y el aumento de peso.

Un estudio en animales publicado en 2008 en el “Journal of Toxicology and Environmental Health” encontró que altas dosis de sucralosa administradas a ratas durante un período de 12 semanas causaron reducciones en la microflora intestinal benéfica. El sistema inmunológico humano se basa en la microflora para la función normal, y la reducción de estas bacterias beneficiosas podría comprometer la función inmune del cuerpo. Sin embargo, este estudio utilizó altas dosis de sucralosa, y no incluyó sujetos humanos.

Origen de las preocupaciones

Enlace de cáncer en ratones

Edulcorantes artificiales y ganancia de peso

Reducción de la microflora intestinal en ratas